Los injertos en jardinería

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Los injertos en jardinería

Como empresa de mantenimiento de jardines en Bizkaia queremos hablar de los injertos de jardinería, de sus diferentes técnicas. Es uno de los métodos que se aplican para conseguir la multiplicación de determinadas especies de plantas.


Los injertos permiten mejorar la calidad y el rendimiento de los cultivos y conseguir que se produzcan diferentes frutos. Un injerto consiste básicamente en unir la rama de un árbol con el tronco de otro para reproducir, mejorar y conservar las especies. El árbol sembrado o firme en la tierra es el patrón o pie. Esta parte del injerto es la que proporciona el agua y las sales minerales que se absorben a través de las raíces. En Arbotek te recordamos que los injertos de jardinería se usan por ejemplo para reproducir determinada especie. Por lo general, las variedades que nos dan mejores frutos no suelen ser las mas vigorosas. Por eso mismo hay que echar mano de otras especies más resistentes en las raíces y en el tronco. Mediante su unión, es decir, mediante un injerto, se logra aumentar el rendimiento, la calidad y la fortaleza de la planta original.


A la hora de hacer un injerto hay que distinguir dos partes. Por un lado, el árbol en crecimiento sobre el que se hace el injerto (patrón o porta injerto). Por otro, el árbol que se injerta (púa o injerto). Para que el injerto funcione ha de existir cierta afinidad con la especie y la variedad a injertar. Estos injertos de jardinería también se usan en árboles viejos en malas condiciones. Como expertos en el mantenimiento de jardines en Bizkaia te recordamos que se pueden practicar los injertos de jardinería en ramas podadas de viejos árboles frutales. En cuanto a la mejor época del año para acometer los injertos de jardinería, cada uno de ellos se hará en un momento u otro. Los injertos de púa se suelen hacer entre junio a agosto ya que se trata de la época previa al surgimiento de los nuevos brotes. Por otro lado, para los injertos de yema la mejor época es desde primavera a otoño, es decir, cuando el patrón se puede despegar fácilmente y el árbol se encuentra en periodo de vegetación. Por último, recuerda que las especies del mismo género botánico pueden ser injertadas entre ellas sin problema. En cambio, los injertos en las especies de géneros botánicos distintos no suelen fructificar.